
Bitcoin, un Experimento Fallido.
En junio de 2021, el presidente Nayib Bukele anunció con gran entusiasmo que El Salvador se convertiría en el primer país del mundo en adoptar el bitcoin como moneda de curso legal. La medida fue presentada como una solución innovadora para mejorar la inclusión financiera, atraer inversiones extranjeras y dinamizar la economía del país. Sin embargo, casi cuatro años después, el experimento ha sido ampliamente considerado un fracaso.
Promesas y Realidad
La adopción del bitcoin fue presentada como una audaz medida para transformar la economía salvadoreña. Se esperaba que esta criptomoneda aportara prosperidad económica y libertad financiera a los ciudadanos. Sin embargo, desde el principio, la medida enfrentó un rechazo significativo por parte de la población. Según encuestas, el 71% de los salvadoreños se oponían a la adopción del bitcoin como moneda legal.
Uno de los principales desafíos fue la volatilidad extrema del precio del bitcoin. El gobierno invirtió alrededor de $375 millones en la criptomoneda, pero el valor de estas inversiones cayó significativamente, generando pérdidas estimadas en al menos $60 millones. Esta fluctuación hizo que muchos comercios y ciudadanos se mostraran reticentes a aceptar o utilizar el bitcoin.

Falta de Aceptación y Confianza
A pesar de los esfuerzos del gobierno para promover el uso del bitcoin, incluyendo la entrega de $30 en bitcoin a través de la billetera estatal Chivo, la criptomoneda nunca logró una adopción masiva. Según una encuesta de la Universidad Centroamericana (UCA), un 92% de los salvadoreños no utilizó bitcoin en sus transacciones en 2024. Muchos ciudadanos consideran su uso complicado y arriesgado, especialmente en un país donde la mayoría de la población está acostumbrada al dólar estadounidense.
La adopción generalizada del bitcoin requiere una sólida infraestructura tecnológica y programas de educación financiera. Sin embargo, los cajeros automáticos instalados para operar con bitcoin presentaron fallas técnicas, lo que desalentó su uso. Además, la suplantación de perfiles en la billetera electrónica Chivo Wallet generó desconfianza entre la población.
Impacto Económico
El impacto económico del bitcoin en El Salvador ha sido un tema ampliamente debatido desde que el país lo adoptó como moneda de curso legal en septiembre de 2021, bajo el liderazgo del presidente Nayib Bukele, hasta su reciente cambio legislativo a principios de 2025, cuando dejó de ser obligatorio aceptarlo. A continuación, se presenta un análisis basado en la información disponible hasta la fecha actual, 4 de marzo de 2025.
Bitcoin City: Una Promesa Inconclusa
Además de la adopción del bitcoin como moneda de curso legal, el gobierno de Bukele anunció la creación de Bitcoin City, una ciudad futurista destinada a ser el epicentro global para la minería y el comercio con criptomonedas. Sin embargo, hasta la fecha, este ambicioso proyecto no ha pasado de ser una propuesta en el papel B.
Impactos negativos
- Baja adopción por la población: A pesar de los esfuerzos gubernamentales, el uso del bitcoin en la vida cotidiana fue mínimo. Encuestas de 2024 indican que el 91.8% de los salvadoreños no utilizó la criptomoneda ese año. La falta de educación financiera, la desconfianza y la preferencia por el dólar limitaron su aceptación.
- Pérdidas financieras: El gobierno compró bitcoins en momentos de alta volatilidad, y aunque no se han vendido, las caídas en el precio (como en 2022) generaron pérdidas contables estimadas en más de 65 millones de dólares en ciertos periodos. Esto, sumado a los costos de implementación, ha sido criticado como un uso irresponsable de fondos públicos.
- Riesgo país y presión del FMI: La adopción del bitcoin elevó el riesgo crediticio de El Salvador, con un aumento en las tasas de interés de su deuda y tensiones con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Esto culminó en la reforma de enero de 2025, cuando el bitcoin dejó de ser moneda de curso legal obligatoria como condición para un préstamo de 1,400 millones de dólares del FMI, buscando estabilizar las finanzas públicas, cuya deuda supera el 85% del PIB.
Efectos en la economía general
- Crecimiento económico: La economía salvadoreña no experimentó un impulso significativo atribuible al bitcoin. El crecimiento del PIB fue del 10.3% en 2021 (post-pandemia), pero se moderó al 2.6% en 2022 y se mantuvo en rangos históricos del 2-3%, similares a décadas previas. Factores como la seguridad mejorada por las políticas de Bukele han tenido mayor influencia que el bitcoin.
- Remesas: Menos del 2% de las remesas en 2022 se realizaron en bitcoin, frustrando la meta de ahorrar en comisiones.
- Opacidad: La falta de transparencia sobre los gastos y las compras de bitcoin ha generado críticas de economistas y sociedad civil, quienes cuestionan a quién benefició realmente la iniciativa.
Situación actual y perspectivas
Tras la reforma de 2025, el bitcoin ya no es obligatorio en transacciones privadas ni utilizable para pagos estatales, aunque sigue siendo aceptado voluntariamente y el gobierno mantiene sus reservas. El acuerdo con el FMI ha priorizado la disciplina fiscal sobre la apuesta criptográfica, aliviando la presión económica inmediata. Sin embargo, el experimento dejó un saldo mixto: no transformó la economía como se prometió, pero tampoco llevó al país a la quiebra como algunos temían. El impacto a largo plazo dependerá de si las reservas de bitcoin generan ganancias significativas y si el país logra capitalizar la atención internacional en otros sectores.

Retirada del Bitcoin como Moneda Legal
En enero de 2025, el Parlamento salvadoreño aprobó una reforma que retiró al bitcoin de su condición de moneda de curso legal, convirtiendo su aceptación en voluntaria79. Esta decisión se tomó bajo la presión del Fondo Monetario Internacional (FMI), que condicionó la aprobación de un crédito de $1.400 millones a la mitigación de los riesgos asociados con el bitcoin
Conclusión
En resumen, el impacto económico del bitcoin en El Salvador ha sido limitado y controversial, con beneficios marginales opacados por costos financieros, baja adopción y tensiones internacionales. La narrativa de innovación no se tradujo en un cambio estructural, dejando más preguntas que respuestas sobre su verdadero valor para el país.
El experimento del bitcoin en El Salvador ha demostrado ser un fracaso, con una adopción limitada por parte de la población y pérdidas económicas significativas para el gobierno. A medida que el país enfrenta desafíos económicos y sociales, la apuesta por el bitcoin se ha convertido en una lección sobre los riesgos de adoptar tecnologías emergentes sin un análisis y planificación adecuados.