
Minería y Opacidad, una combinación peligrosa.
La reciente aprobación de la Ley General de Minería Metálica en El Salvador ha generado una intensa controversia debido a los potenciales impactos negativos que esta actividad podría tener en el país.
A continuación, se enumeran los principales problemas que la minería metálica podría ocasionar en El Salvador:
- Contaminación del agua: La minería podría contaminar el río Lempa, principal fuente de agua potable para cerca de 4 millones de salvadoreños. Además, el uso de químicos como el cianuro en el proceso de extracción de oro representa un grave riesgo para los recursos hídricos.
- Destrucción ambiental: La actividad minera es intrínsecamente insostenible y destructiva para el medio ambiente, afectando ecosistemas y biodiversidad.
- Problemas de salud pública: La contaminación del aire, agua y suelo por la minería puede generar graves problemas de salud en las comunidades cercanas.
- Impacto económico adverso: La minería podría afectar negativamente a industrias importantes como la agricultura y el turismo.
- Escasez de agua: El proceso de separación de minerales requiere grandes volúmenes de agua, compitiendo con las necesidades de consumo humano, irrigación y ganadería.
- Contaminación del aire: La minería genera partículas finas ricas en metales pesados que contaminan el aire y se depositan en suelos de cultivo y pastizales.
- Lluvia ácida: Los gases liberados durante el procesamiento de rocas pueden producir lluvia ácida, afectando amplias zonas del país.
- Sedimentación de ríos: La actividad minera aumenta la sedimentación en los ríos, alterando los ecosistemas acuáticos.
- Impacto en aguas subterráneas: La minería afecta el nivel de la zona saturada en el agua subterránea.
- Desigualdad económica: Se estima que el 98% de las ganancias de la minería quedarían en manos extranjeras, generando poca riqueza local.
- Riesgo de abandono: Existe el peligro de que las empresas mineras abandonen las minas sin realizar la limpieza necesaria, dejando la carga económica al gobierno y los contribuyentes.
- Irreversibilidad de los daños: La mayoría de los daños ambientales causados por la minería son irreversibles, especialmente en un país pequeño y densamente poblado como El Salvador.
Expertos y organizaciones sociales advierten que estos riesgos son particularmente graves en El Salvador, un país que ya enfrenta serios problemas ambientales. La decisión de revertir la prohibición de minería metálica, vigente desde 2017, ha reavivado el debate sobre el equilibrio entre desarrollo económico y protección ambiental en el país centroamericano.