Chivo wallet, un fracaso anunciado.


La billetera digital estatal de Bitcoin en El Salvador, conocida como Chivo Wallet, se encuentra en quiebra técnica según los primeros estados financieros publicados por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Este desarrollo marca un hito significativo en la controvertida apuesta del país por el Bitcoin como moneda de curso legal.

Situación financiera crítica

Chivo Wallet presenta un panorama financiero alarmante:

El economista Rafael Lemus explica que estos números indican que la empresa está en bancarrota. Ante esta situación, el código de comercio salvadoreño plantea dos escenarios: un rescate financiero por parte de los accionistas o la liquidación de la empresa, siendo esta última la opción que el FMI parece favorecer.

Falta de transparencia y errores costosos

La historia de Chivo Wallet ha estado marcada por la opacidad y errores técnicos significativos:

Impacto en las remesas y adopción

La adopción de Chivo Wallet y su impacto en las remesas han sido decepcionantes:

  • Las remesas recibidas mediante billeteras de criptomonedas cayeron un 5.6% en los primeros siete meses de 2024.
  • Un estudio de 2022 indicó que el 80% de los usuarios que descargaron Chivo Wallet no volvieron a usarla después de gastar el bono inicial de $30

Futuro incierto

El gobierno de El Salvador parece estar reconsiderando su estrategia con Chivo Wallet:

  • Stacy Herbert, directora de la Oficina Nacional de Bitcoin, anunció que la billetera será vendida o descontinuada.
  • Sin embargo, el gobierno planea continuar comprando Bitcoin diariamente para sus reservas estratégicas.

Este giro en la política gubernamental se produce en el contexto de un acuerdo de préstamo de $1,400 millones con el FMI, que requirió que El Salvador redujera sus políticas relacionadas con Bitcoin.

La quiebra de Chivo Wallet representa un revés significativo para la ambiciosa apuesta de El Salvador por el Bitcoin. Mientras el gobierno busca equilibrar sus compromisos internacionales con su visión cripto-financiera, el futuro de la adopción del Bitcoin en el país centroamericano permanece incierto.